Saltar al contenido
🚚 Envío en 24/48h laborables Presupuesto en menos de 24 horas Fabricación española ☎ 918 285 602
Inicio Tarjetas PVC Tarjetas PVC a color Tarjetas PVC RFID / MIFARE Tarjetas PVC con banda magnética Tarjetas PVC con QR y barras Tarjetas PVC VIP y metalizadas Fundas, lanyards y accesorios Impresoras de tarjetas PVC Ver todo el catálogo → Sectores Quiénes somos Cómo trabajamos Blog Contacto Pide presupuesto
NUMERACIÓN VARIABLE INCLUIDA

Tarjetas PVC con código QR y de barras

Cada tarjeta con su QR, código de barras o numeración únicos, generados desde tu base de datos. Perfectas para carnés de socio, bibliotecas y programas de puntos.

✓ QR y código de barras variables ✓ Numeración correlativa o desde tu CSV ✓ Compatible con apps de check-in ✓ Impresión a todo color
🚚 Entrega 24/48h 🏭 Fabricación española
Tarjeta con código de barras de Cruce de Calles y Sendra Solbes
Especificaciones
Formato
CR-80 · 86×54×0,76 mm
Códigos
QR, EAN-13, Code 128, Code 39
Datos variables
Nombre, número, foto, QR por tarjeta
Origen de datos
CSV / Excel
Pedido mínimo
1 unidad
Plazo
24/48h desde la aprobación del arte

¿Cada tarjeta puede llevar un QR distinto?

Sí. Generamos un QR único por tarjeta desde tu fichero: URL personalizada, número de socio o token de tu software.

¿Cómo os paso los datos?

Con un CSV o Excel con una fila por tarjeta. Te enviamos una plantilla y validamos los datos antes de imprimir.

¿QR o código de barras: qué elijo?

Lo marca el aparato que va a leer la tarjeta. El QR lo lee cualquier móvil sin app y admite URLs; el Code 128 es el estándar de barras que suele esperar el software de socios y bibliotecas. Dinos qué programa usáis y acertamos.

¿De qué tamaño tiene que ir el código?

Un QR no baja de 15 × 15 mm en una tarjeta CR-80 y un Code 128 de 8 mm de alto. Además necesita zona de silencio (margen limpio alrededor) y contraste: código oscuro sobre fondo claro, nunca al revés.

¿Puedo llevar QR y chip en la misma tarjeta?

Sí. Es habitual que el usuario entre por el torno con el chip RFID y que el comercial escanee el QR con el móvil. La misma tarjeta sirve para las dos cosas.

¿Dudas técnicas?Llámanos al 918 285 602, te asesora el equipo de fábrica, no un comercial.
GUÍA COMPLETA

Todo sobre las tarjetas de PVC con código QR y de barras

Qué es una tarjeta PVC con código QR o de barras

Es una tarjeta de PVC en la que cada unidad lleva impreso un código distinto —un QR, un código de barras o un número— generado desde tu base de datos. No es la misma tarjeta repetida: es una tirada de datos variables en la que ninguna tarjeta es igual a otra.

Eso es lo que convierte un trozo de plástico en un identificador. El código apunta a un registro concreto de tu sistema, así que la tarjeta sirve para acumular puntos, dar acceso, validar una entrada o localizar la ficha de un socio en un segundo.

Frente a un chip, tiene dos ventajas grandes: se lee con cualquier móvil o con un escáner de 30 euros, y no encarece la tarjeta prácticamente nada. La contrapartida es que un código impreso se puede fotografiar y copiar, así que no sirve para controlar el acceso a una zona sensible.

QR, EAN-13 o Code 128: qué simbología elegir

La simbología la marca el aparato que va a leer la tarjeta, no el diseño. Elegir la equivocada es el error más caro de este tipo de pedido, porque la tarjeta sale perfecta y aun así no la lee nadie.

  • Código QR. Lo lee cualquier móvil sin app. Ideal si el usuario tiene que escanear él mismo, si el código debe abrir una URL, o para check-in en eventos. Admite mucha más información que un código de barras.
  • Code 128. El estándar de barras para uso interno: alfanumérico, compacto y muy fiable. Es el que suele pedir el software de gestión de socios, bibliotecas y almacenes.
  • EAN-13. Solo si tu sistema es un TPV de comercio que espera el formato de producto de retail. Es de longitud fija (13 dígitos) y no admite letras.
  • Numeración impresa a secas. A menudo es lo único que hace falta, y siempre conviene añadirla junto al código: si el escáner falla, el operador teclea el número y sale del paso.

Si no sabes cuál necesitas, dinos qué programa vais a usar para leerlas. Con el nombre del software basta para acertar.

De tu Excel a cada tarjeta: cómo funcionan los datos variables

El proceso es más sencillo de lo que parece y lo único que necesitamos de ti es un CSV o un Excel con una fila por tarjeta. Nosotros nos encargamos del resto.

  1. Nos envías el fichero. Una columna con el dato que va codificado (número de socio, código de barras, URL) y las columnas de lo que quieras imprimir en texto: nombre, fecha de alta, categoría.
  2. Lo revisamos antes de imprimir. Buscamos duplicados, longitudes que no cuadran con la simbología elegida y caracteres que el código no admite. Este paso es el que evita tener que repetir la tirada entera.
  3. Te mandamos prueba digital con las tres primeras y las tres últimas tarjetas de la serie, para que compruebes que la correspondencia es correcta de punta a punta.
  4. Fabricamos y verificamos. Las tarjetas se leen en fábrica con escáner antes de empaquetar.

Si no tienes fichero y lo que quieres es una numeración correlativa sencilla —del 1 al 500, con un prefijo— basta con que lo digas: la generamos nosotros.

Tamaño, contraste y zona de silencio: que se lea siempre

Un código impreso demasiado pequeño o sobre un fondo equivocado falla de forma intermitente, que es la peor manera de fallar. Estas son las tres reglas que aplicamos en todos los artes, y que conviene respetar si el diseño lo traes tú:

  • Tamaño mínimo. Un QR no baja de 15 × 15 mm en una tarjeta CR-80; un Code 128, de 8 mm de alto. Por debajo de ahí, un escáner de gama media empieza a dudar.
  • Contraste. Código oscuro sobre fondo claro, siempre. El caso que más nos llega es el QR blanco sobre tarjeta negra: queda muy bien y no lo lee ni la mitad de los lectores. Si el diseño es oscuro, reservamos un recuadro claro para el código.
  • Zona de silencio. Un margen limpio alrededor del código, sin texto ni gráficos: 4 módulos en un QR, 2,5 mm en un código de barras. Es el error más común y el más fácil de evitar.

Y una recomendación de acabado: para tarjetas que se escanean muchas veces al día, laminado mate. El brillo produce reflejos justo encima del código y ralentiza la lectura en mostrador.

Para qué se usan y qué otras tecnologías puedes combinar

Los cuatro usos que más fabricamos, por si te ayudan a encajar tu caso:

  • Carnets de socio y abonados. Gimnasios, clubes deportivos y asociaciones: el código identifica al socio en recepción sin buscar por apellido.
  • Bibliotecas y centros de estudio. Code 128 enlazado a la ficha del lector, que es lo que esperan casi todos los programas de gestión bibliotecaria.
  • Programas de puntos y fidelización. El comercio escanea la tarjeta en el TPV y acumula sin dar de alta nada.
  • Acreditaciones y check-in de eventos. QR que valida la entrada desde el móvil del personal de acceso.

Se puede combinar con casi todo: la misma tarjeta puede llevar QR impreso y chip RFID, para que el usuario entre por el torno con el chip y el comercial la escanee con el móvil. Mira tarjetas RFID y MIFARE si necesitas las dos cosas, o tarjetas identificativas y carnets si además lleva foto del titular.

Mínimo 1 unidad y entrega en 24/48h en la versión impresa. Presupuesto cerrado en menos de 24 horas laborables.

Tarjetas con QR variable para toda España

Clubes, bibliotecas, gimnasios y comercios de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Málaga, Murcia, Bilbao, Alicante, Córdoba, Valladolid, Vigo, Gijón, Granada, A Coruña, Palma de Mallorca, Las Palmas, Santander, Pamplona y Toledo usan nuestras tarjetas con QR y código de barras variable. Producción en Ciempozuelos (Madrid) y envío urgente a cualquier punto de España.

También te puede interesar

¿Hablamos de tus tarjetas con QR y barras?

Presupuesto cerrado en menos de 24 horas laborables · sin compromiso.