Las tarjetas plásticas son artículos fáciles de encargar que se pueden personalizar al máximo. Se trata de una solución imprescindible para pequeñas y medianas empresas a la hora de llevar a cabo campañas de comunicación o de publicidad. Por otra parte, también podemos encargar tarjetas en PVC que sirvan como identificación para nuestros empleados.

Características y usos de las tarjetas plásticas

Están bastante claras las características principales de las tarjetas plásticas fabricadas en PVC. Las más destacadas son su precio a bajo coste y su capacidad de contener mucha información en poco espacio, Por otro lado, no pesan, se pueden mojar y se personalizan a tu gusto. Entre sus usos habituales, podemos destacar los controles de accesos en empresas, realizar publicidad o facilitar una forma de contacto que no se pierda (por tanto, de larga duración).

Otra función de las tarjetas de PVC es hacer controles de acceso a espacios restringidos, como, por ejemplo, conciertos, pistas de patinaje, gimnasios, centros de spa o piscinas. Asimismo, nos pueden servir como tarjetas regalo, de forma que podremos reciclarlas cuando se acabe el crédito disponible. También es posible utilizarlas para los asistentes a congresos o eventos, independientemente de si es un encuentro puntual o recurrente, e incluso emplearlas como tarjeta monedero (por ejemplo, en el transporte urbano o en permisos de acceso a museos).

Diseño de las tarjetas de PVC

Un aspecto importante a la hora de apostar por este servicio es la poca carga de tiempo que te va a suponer su compra. No te tendrás que preocupar de los diseños de las tarjetas ni, en realidad, de ninguna fase del proceso. Tan solo debes indicar en el momento de la contratación cuáles son tus deseos y preferencias. Tras esta conversación, recibirás nuestras propuestas de diseño. Podrás cambiar sin coste todas las características que no te convenzan, tales como el color, los materiales usados, las calidades de impresión, etc.

Si lo deseas, puedes ver diversos ejemplos de tarjetas en PVC para nutrirte de las ideas de trabajos realizados con anterioridad. Estos te servirán para hacerte una idea más exacta del resultado final de tu tarjeta para diferentes fines. Además, podrás comprobar si la combinación cromática que pensabas solicitar es la que buscas. Por supuesto, es posible cambiar de colores con el mismo diseño o realizar diferentes tarjetas con el mismo propósito.

En conclusión, las tarjetas plásticas son una manera sencilla de disponer de un producto de calidad a bajo coste y que se podrá reciclar. Por este motivo, cada vez son más utilizadas en los controles de acceso a todo tipo de eventos, así como en las tiendas. Estas últimas las usan tanto para que los empleados fichen como para vender tarjetas regalo.